Gobierno de EEUU ejecuta cuatro presos


-Ginebra- La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó hoy la ejecución “acelerada” y “arbitraria” de cuatro reos en ocho días en Arkansas, después de doce años de moratoria “de facto” de la pena de muerte en ese estado sureño de Estados Unidos.

El último prisionero en ser ejecutado fue Kenneth Williams, afroamericano de 38 años, que murió el pasado jueves en la prisión Cummins Unit, tras recibir unas dosis de midazolam, bromuro de vecuronio y cloruro de potasio.

Por la camilla de la cámara de ejecuciones de Cummins Unit ya habían pasado en días anteriores Ledell Lee, Jack Jones y Marcel Williams, tres reos condenados a muerte.

El gobernador de Arkansas, el republicano Asa Hutchinson, decidió fijar el calendario de ejecuciones para aprovechar las reservas de midazolam, substancia utilizada en la inyección letal, y que expiraban a finales de mes, “sin saber con claridad si las autoridades podrían adquirir más existencias”, explicó a la prensa la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, Elizabeth Throssell.

“Un argumento como este provocó que el calendario de ejecuciones se fijara de forma acelerada y arbitraria. La caducidad de una substancia fue el factor determinante”, dijo Throssell.

De acuerdo con el organismo de la ONU, “las ejecuciones precipitadas pueden negar a los prisioneros la oportunidad de ejercer su derecho a apelar” contra la sentencia o de solicitar un indulto.

Sobre el caso de Ledell Lee, la portavoz dijo que sus representantes legales habían pedido antes de la ejecución una prueba de ADN, que no se realizó; mientras que los abogados de Kenneth Williams aseguraban que su cliente padecía una discapacidad intelectual que no se tuvo en cuenta en la sentencia.

Por otro lado, la portavoz explicó que el uso del sedante midazolam ha sido criticado dado que no evita que el reo sufra y recordó que en los últimos tres años se han reportado ejecuciones mal realizadas por el uso de esta substancia en Alabama, Oklahoma y Ohio.

Así, aunque las autoridades estatales aseguraron que la ejecución, que apenas duró 13 minutos, transcurrió “perfectamente”, muchos de los periodistas presentes alertaron de que Williams estuvo temblando minutos después de recibir el sedante.