Ser opositor, el negocio más lucrativo en Venezuela


El fallecido mandatario Hugo Chávez, fue víctima de un golpe de Estado en 2002 y desde entonces, el asedio a su gobierno sólo fue en escalada. Pero, ¿de qué se trata? ¿De dónde provienen los cuantiosos recursos que han sido destinados a la oposición venezolana, por casi dos décadas, de manera interrumpida? La respuesta es amplia.

Desde aportes directos del Departamento de Estado a voceros de la oposición, hasta inyección de divisas a organizaciones fachada que operan en el país, pasando por los aportes del empresariado local, sin descuidar el "apoyo" recibido por parte de partidos políticos y fundaciones en Europa, lo que le ha sobrado a la derecha han sido ingresos. Casi siempre en moneda extranjera.

Washington

La abogada estadounidense Eva Golinger ha sido una de las voces más citadas para hablar de los recursos que llegan para la oposición, vía Washington. En 2009, por ejemplo, la investigadora -apoyada en pesquisas a documentos desclasificados del Departamento de Estado- cifraba en 6,4 millones de dólares los aportes del Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) a los grupos políticos que adversan a la Revolución Bolivariana. 

A los opositores no les gusta el presupuesto de Trump 

En 2014, la justificación presupuestaria del Congreso norteamericano (página 126) detalló que a Venezuela se destinaron 5 millones de dólares para "apoyar los esfuerzos políticos de construcción de competencias", con el propósito de "proteger" el espacio democrático mediante el financiamiento a la "sociedad civil".

Aunque EE.UU. tiene varios programas de "cooperación" en áreas como salud, cultura o educación, todos los recursos para el país suramericano se enviaron a una sola partida: el Fondo de Apoyo Económico (ESF, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, el cambio de inquilino en la Casa Blanca amenaza con cortar el flujo de billetes. 

El presidente norteamericano, Donald Trump, ha anunciado que hará un recorte de más de un tercio a los programas de "cooperación" con América Latina, que se ejecutan a través de instancias como la Usaid (la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), según 'Foreing Policy'. 

La derecha venezolana, que fue financiada el año pasado con 6,5 millones de dólares, no recibirá ni un centavo. ¿Acaso ese tijeretazo en el financiamiento, por primera vez en más de 18 años, empuja a la oposición a actuar con más rapidez para forzar, por una ruta y a cualquier costo la salida de Maduro?